1999 – 2019

Caritas Felices

Veinte años de cirugías reparadoras gratuitas para personas que no podían pagarlas. Nació en Choele Choel, se declaró de interés en el Senado de la Nación y terminó operando a gente de nueve provincias. Nadie cobró nunca un peso.

Nueve integrantes del equipo quirúrgico de Caritas Felices, con ambos de colores y gorros de quirófano, posando en el hospital de Choele Choel

El programa en números

+2.000 Cirugías gratuitas La cifra más baja que sostienen todas las fuentes. En la campaña 22, en noviembre de 2005, se llegó a la número mil.
37 Campañas De diciembre de 1999 a octubre de 2019. En los mejores años se hacían tres por año.
9 Provincias de origen de los pacientes Río Negro, Neuquén, La Pampa, Chubut, Santa Cruz, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Tucumán.
$0 Lo que pagaba un paciente En muchos casos, el club de Leones de su ciudad le cubría además el pasaje.

Cómo empezó

Una pregunta de una vecina

A mediados de 1999, Juana Dulsan volvió a Choele Choel de un viaje a Buenos Aires con una inquietud, y se la llevó a los cirujanos del hospital: por qué no se podía hacer acá esa cirugía reparadora que había visto allá. Poco después viajó el primer paciente.

El Club de Leones tomó la pregunta y la convirtió en una gestión. Contactó al Rotary Club de Buenos Aires y por ahí llegó al equipo del cirujano plástico Claudio Angrigiani, del Hospital Fiorito de Avellaneda, que ofrecía operar gratis a personas sin recursos.

Se firmó un convenio simple y claro: el hospital ponía quirófanos, profesionales, enfermería y mantenimiento; el Club se hacía cargo del viaje y la estadía de los médicos, de la anestesia y del material descartable. En diciembre de 1999 se hizo la primera campaña.

Los organizadores temían no juntar veinte pacientes. Se anotaron ciento seis. Se operaron sesenta y cuatro en tres días y treinta y cuatro fueron derivados a Buenos Aires por casos más complejos. El más chico tenía un año; el mayor, sesenta y siete.

El cirujano Claudio Angrigiani junto a médicos del hospital y un integrante del Club de Leones, antes de una jornada de cirugías
El equipo de una campaña: cirujanos de Buenos Aires, profesionales del hospital de Choele Choel y gente del Club.

Cómo funcionaba

Una alianza de tres patas

Hospital público, sector privado y organización no gubernamental. Cada campaña se armaba igual.

  1. El Club convoca

    Se avisaba por los medios de la región y se armaba la lista de quienes necesitaban operarse. Muchos llegaban derivados por el club de Leones de su propia ciudad.

  2. Jornada de revisación

    Los cirujanos evaluaban a cada persona y definían qué se podía resolver, en cuántas etapas y en qué orden.

  3. La campaña

    Dos o tres días de quirófano sin parar. En una sola jornada llegaron a hacerse treinta cirugías.

  4. El seguimiento

    La campaña siguiente controlaba a los ya operados. Muchos pacientes atravesaron tres, cuatro y cinco intervenciones hasta terminar el tratamiento.

Nadie cobraba honorarios. Ni los cirujanos que venían de Buenos Aires, ni los médicos y enfermeros del hospital de Choele Choel, ni los integrantes del Club. En los años más duros los médicos se pagaron el pasaje y comieron lo que el Club pudo darles. Lo único que costaba plata era la anestesia, el material descartable y el instrumental.

Las historias

Cuatro casos, entre miles

El programa se llamó Caritas Felices por lo que pasaba después de la operación. Estos son algunos de los casos que quedaron en la memoria de la región.

Franco, 9 años

Perdió el pabellón auricular en el ataque de un perro, en Fernández Oro. Le dijeron que no había nada que hacer, que el animal se lo había comido. Su papá llamó al club de Leones de su ciudad, que llamó al de Choele Choel. Llegaron un viernes; el sábado ya estaba operado, en una sola intervención de dos horas donde otros habían previsto tres.

«Nunca esperé que fuera así. Sin burocracia pero además con muy buena atención.»

Marcela, 26 años

Nació sin vagina. Había recorrido Bahía Blanca, Villa Regina y Buenos Aires sin que nadie quisiera operarla: la cirugía era compleja y faltaban equipos. En Choele Choel, apenas conocieron su caso, se lo propusieron. Seis horas de quirófano y un equipo de cinco personas para una intervención inédita en la región.

«Después de andar tanto tiempo por todos lados porque nadie me quería operar, acá enseguida me plantearon que me operara.»

Paola, de Cipolletti

Le tocó una cirugía facial compleja en noviembre de 2005, durante la campaña número veintidós. Fue la operación 1.001 del programa: la que pasó la marca de las mil. Para los médicos el número no importaba —«hay que pensar siempre en la intervención que viene», decían—, pero para la región fue un hito.

Carlos, pescador

Un cáncer le costó la nariz entera. Angrigiani se la reconstruyó por etapas, cirugía tras cirugía, hasta llegar al noventa por ciento. Carlos viajaba desde Comodoro Rivadavia a donde hiciera falta para seguir el tratamiento, y no habría podido pagarlo: si no embarcaba, no cobraba.

«Me salvó la vida. Lo sigo a todas partes. Lo seguí a Choele Choel y ahora acá.»

Qué se operaba

Empezó con labio leporino y secuelas de quemaduras. Con los años, a medida que el equipo local se formaba y llegaba mejor instrumental, la complejidad subió sin parar:

  • Secuelas de quemaduras, traumatismos y cicatrices retráctiles
  • Labio leporino y paladar fisurado
  • Microtia, lunares, nevus y tumoraciones
  • Reconstrucción de mamas tras ablaciones oncológicas
  • Microcirugía, transferencia libre de tejidos y tratamiento de linfedema
  • Rinoplastia reparadora, lagrimales y ptosis palpebral

Hasta dónde llegó

Choele Choel funcionó siempre como cabecera: los casos complejos de las demás sedes se derivaban acá. Pero el modelo se replicó, siempre organizado por el club de Leones de cada ciudad.

  • Choele Choel — sede permanente, desde 1999
  • El Bolsón — desde 2001
  • Cutral Co y Plaza Huincul — desde 2003
  • Carmen de Patagones
  • Cipolletti — desde 2005
  • General Roca
  • Ingeniero Jacobacci — desde 2015
  • San Antonio Oeste

El programa era también docente: en cada sede los cirujanos locales entraban al quirófano a operar junto al equipo. Ese siempre fue el plan de fondo, y funcionó: para 2009 el hospital de Choele Choel ya podía resolver por sí solo buena parte de esa cirugía.

Reconocimientos

Lo que dijeron de afuera

Interés del Senado de la Nación

El 25 de septiembre de 2002 la Cámara alta declaró de interés el programa y pidió un informe anual de sus avances. Para entonces se habían operado más de quinientas personas.

Mención «Enfermero Artémides Zatti»

El Ministerio de Salud de Río Negro distinguió al equipo interdisciplinario en diciembre de 2005. Fue el primer reconocimiento provincial, seis años después de la primera campaña.

Premio Hipocampo 2001

Distinción de alcance nacional recibida en Mar del Plata, cuando el programa llevaba apenas dos años.

Ciudadano ilustre

En 2005 Choele Choel declaró ciudadano ilustre a Claudio Angrigiani, el cirujano que sostuvo el programa dos décadas sin cobrar un peso.

El problema de siempre

Veinte años saliendo a pedir

El programa nunca tuvo una partida fija. Cada campaña había que financiarla de nuevo: rifas, festivales, la venta de kilómetros de una posta ciclística, empresas de la zona, aportes municipales y, cuando llegaban, subsidios provinciales o nacionales.

El Club fue siempre el titular del convenio y el responsable de rendir cuentas. Héctor Scortichini, que coordinó el programa desde el principio, se pasó dos décadas recorriendo negocios y llamando a otros clubes de Leones para juntar el dinero de la anestesia.

Funcionó muchas veces. Otras, no alcanzó.

Acto público en una plaza de Choele Choel por el regreso del programa Caritas Felices en 2015
Septiembre de 2015: el acto en la Plaza de las Banderas por la vuelta del programa después de cuatro años parado.

En qué está hoy

El programa está detenido

La última campaña en Río Negro fue la número 37, en octubre de 2019. Desde entonces no se realizaron nuevas jornadas quirúrgicas en el Valle Medio. Si estás esperando una cirugía, escribinos: podemos orientarte sobre el estado de las gestiones, pero el Club no puede prometerte una fecha.

No es la primera vez. El programa ya se había detenido en 2011 y de 2013 a 2014, y las dos veces volvió. Siempre por la misma razón y siempre con el mismo remedio: no faltaron médicos ni pacientes, faltó el dinero de los insumos, y hubo que salir otra vez a conseguirlo.

En Neuquén, donde el programa se incorporó al sistema provincial de salud, siguió funcionando y creciendo: Cutral Co, Villa la Angostura, San Martín de los Andes.

Para el Club, Caritas Felices no es un recuerdo: es la prueba de lo que puede hacer una comunidad chica cuando se organiza. Y la razón por la que hoy trabajamos para tener un ingreso estable que no dependa de conseguir el dinero campaña por campaña.

¿Fuiste paciente de Caritas Felices?

Nos gustaría escuchar tu historia y, si querés, contarla acá. También estamos buscando fotos de las campañas anteriores a 2015 para completar el archivo del Club.